¿Por dónde empiezo?

Publicado por

Yo decidí ser vegana un día, gasté el trozo de queso y el filete de salmón que tenía en casa y no he vuelto a probar un alimento de origen animal (que yo sepa). Pero entiendo que no todo el mundo es así de drástico y además el post me quedaría muy soso.

Como tampoco es posible que todos nos volvamos veganos AYER y nuestro querido planeta empiece a sanar, tendré que ir consiguiéndolo poco a poco. Por suerte, comer vegano es mucho más sencillo de lo que parece; de hecho probablemente ya lo estés haciendo en algunas comidas sin haberte parado a pensarlo, LOQUÍSIMO TODO.

Aún así, una de las frases que más escucho cuando señalo lo “sencillo” que es comer vegano es: “es que yo no sé qué cocinar”. Vamos a ver. Como todo, es habituarse; igual que (algunos de nosotros) nos habituamos a cocinar poco a poco cuando fuimos creciendo. Porque igual que te habituas a cocinar pasta con tomate y ternera picada, te puedes acostumbrar a hacerla con tomate y lentejas. Al principio cambiar de chip puede costar, pero nuestro cerebro es capaz de alguna que otra maravilla, y evolucionar y adaptarse lo hace de perlas.

Así que aquí te dejo algunos ejemplos de pasos que puedes dar para ayudar a tu cerebro a ir cambiando, para dejar de ver a los animales como fuente de alimentos y pensar en el mundo vegetal como plato principal más que como un mero acompañamiento.

Veganiza tu desayuno

Vamos a empezar por lo más fácil; probablemente ya estés tomando un desayuno vegano (o casi). Unas tostadas con tomate, granola, fruta… si te apetece ir probando a eliminar alimentos de origen animal de tu dieta, el desayuno es una buena forma de empezar.

Para conseguirlo, empieza sustituyendo la leche de vaca por una bebida vegetal. A mí me gusta especialmente la leche de almendra, pero para gustos los colores. Eso sí, asegúrate de que compras una bebida vegetal sin azúcar, porque a veces se pasan de la raya y terminas tomando agua con azúcar y alguna almendra. Yo no tomaba leche de vaca antes de ser vegana porque me sentaba fatal —teniendo en cuenta que era una leche pensada para alimentar a terneros, tiene sentido—, pero si te resulta imposible, también puedes probar a tomar un té o un zumo de naranja 🙂

También puedes optar por hacerte un batido (mi opción preferida). En breves post con algunos batidos que puedes probar.

Unas tostadas con tomate o aguacate son también un desayuno perfecto. Eso sí, aségurate que el pan no tiene leche ni tropecientos kilos de azúcar.  Una pieza de fruta para completar y listo.

Y para cuando te apetezca algo más elaborado, aquí tienes una receta de tortitas 😉

Una ensalada diaria

(Y no me refiero a lechuga con tomate; opción muy válida por otra parte pero que puede llegar a ser un poco/extremadamente aburrida.)

Mucho mejor si preparas con antelación un montón de ingredientes que te gusten y los añades a una base de verde; mi opción favorita es espinacas y lechuga de hoja roja. Algunos ejemplos de ingredientes que pueden hacer tu ensalada más interesante: verduras variadas al horno (no ensucia nada y solo tienes que cortarlas y meterlas al horno), hummus, legumbres o semillas variadas. 

Si te haces una buena ensalada para acompañar la cena, incluso puede que te valga como plato principal. Y si la tomas todos los días, es una forma sencilla de ir reduciendo el consumo de otros alimentos —véase carne—, sentirse mejor y empezar a acostumbrarte a tomar MUCHAS verduras a diario (que no es la norma y debería serlo).

Lunes sin carne

Como soy una radical, creo que lo de #lunessincarne no es lo más efectivo del mundo, pero entiendo que puede ser útil para aquellos a los que dejar de comer animales les resulte un cambio impensable. Igual solo pido que no te quedes aquí ^^

Si te animas, busca un par de recetas veganas que te llamen la atención y que tengan muchos ingredientes que te gustan (que tampoco es cuestión de intentar superar tus traumas gastronómicos ahora) y hazlas para comer y cenar. Un desayuno y snacks variados son más fáciles de veganizar. De nuevo, que sean cosas que te gustan, para tener más motivación.

Y recuerda: el chocolate es VEGANO y es un postre (y un almuerzo y una merienda y un todo) perfecto. Solo tienes que evitar el cocholate CON LECHE y listo.

21 días

Cuando hayas probado todo lo anterior y te veas con ganas, puedes probar a comer completamente vegano durante 21 días.

21 no es un número al azar. Al parecer es el tiempo que nuestro cerebro necesita para crear un hábito. Vamos, que al día 22 te sale solo ser vegano. Además, si te pones un tope de 21 días y ves que lo pasas un poquillo mal —que no tiene por qué—, siempre tendrás claro que se trata de algo temporal y que el día 22 comerás lo que te apetezca. SIN PRESIONES.

¿Cómo lo ves? ¿Te animas?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s