Recetas con brócoli si NO te gusta el brócoli

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Recupero este post de mi otro blog porque estas recetas me siguen encantando y porque a mí me ayudaron a reconciliarme y enamorarme perdidamente del brócoli. Mi primera reacción ante este crucífero siempre había sido la de Disgust en Inside Out, y luché contra ella desde hace unos años.

¿Por qué luchar contra una reacción natural de tu cuerpo, cuando tu cuerpo es sabio? Pues porque a veces también puede ser un poco caprichoso y el brócoli es bueno, muy bueno. Tiene un montón de fibra y Vitamina C (además de otras vitaminas), es antioxidante, previene el cáncer, combate el colesterol, no anda mal de proteínas… para toda la info visitas a mi amiga la Wikipedia mejor, pero básicamente te vengo a decir que comer brócoli te viene de perlas.

Así que hace unos años una lucha comenzó en mi interior: mi pequeña repulsión por el brócoli vs. mi empeño en comer sano. Por eso, y aunque no soy de darle muchas vueltas a las cosas PARA NADA, sí que le di vueltas al “tema brócoli”.

Así es como se me ocurrieron estas dos recetas. Una consiste básicamente en camuflar el sabor y otra directamente lo hace delicioso. Y lo mejor de todo es que ninguna incluye cocinarlo al vapor; porque hasta yo tengo que reconocer que las verduras al vapor son un rollo y la principal razón de que la gente mire con recelo al maravilloso mundo verduril. Aquí te las dejo, porque compartir es vivir. Están en versión resumida porque tampoco es que necesiten una versión muy extendida.

Pasta con brócoli y tomate

Antes de hacerme vegana todos los fines de semana caía pasta a la boloñesa sí o sí; y aunque la pasta se come sin pan, yo siempre tenía un poco/bastante a mano para rebañar la salsa. Desde que no como animales he hecho variaciones de todo tipo con esta receta sin incluir carne, pero con brócoli he de decir que queda riquísimo y de paso como brócoli, que ya me estaba entrando trauma.

Las cantidades las pongo para dos personas gochas, que son las que hago en casa, aunque si lo acompañas de una buena ensalada da para tres. Vas a necesitar:

– Una cabeza de brócoli divida en ramilletes (para esta receta uso solo los brotes, no el tallo).
– Un diente de ajo grande picado.
– Media cebolla picada bastante fina.
– Un bote de tomate triturado. Sólo tomate, sin guarrerías añadidas.
– Un poco de aceite.
– 250 g. de pasta. A mí me gusta especialmente con espaguetis, pero solo porque me gusta enrollarlos con el tenedor.
– Especias: sal, pimienta, nuez moscada, cúrcuma, comino (porque tengo un problema con el comino) y albahaca (seca o fresca; ahora que tengo una plantita en casa —Basilio es su nombre— me gusta echarle fresca).

1. Lo primero es poner a cocer la pasta. Sólo hay que seguir las instrucciones del paquete. Puedes ir haciendo el resto de pasos mientras se cuece y cuando esté lista déjala en el escurridor.
2. En una sartén hermosa echa aceite y rehoga la cebolla y el ajo a fuego medio. Después de unos 3 minutos echa el brócoli y rehoga hasta que tenga un color verde más intenso/claro. Añade un poco de sal y pimienta (más pimienta que sal).
3. Echa el tomate triturado, la cúrcuma*, el comino y la nuez moscada. No sé la cantidad exacta porque lo hago a ojo total, será como media cucharilla/ una cucharilla de cada, dependiendo de lo que te gusten las especias; albahaca echa un par de cucharillas aproximadamente; una pizca de sal y pimienta. Remueve y deja reposar a fuego lento unos 10- 15 minutos.
4. Apaga el fuego y prueba la salsa por si necesita más sal o especias. Añade los espaguetis, remueve bien, y listo. Yo a veces lo acompaño con cantidades ingentes de queso vegano.

*Nota: no te pases con la cúrcuma especialmente si no lo consumes a menudo porque tiene un saber bastante intenso (y maravilloso cuando te acostumbras).

Chips de Brócoli

Esta receta surgió como combinación de mi intento por reducir la cantidad de aceite que tomo y de mi amor por las verduras al horno. En el horno es donde hago mis versiones saludables de platos a los que no puedo renunciar: patatas “fritas” en el horno, empanadillas, espárragos, chips de kale… Así que me plantee que por qué no brócoli al horno. Me inspiré en unos chips de brócoli ultradeliciosos que compré una vez en Traders Joe’s, pero con demasiada aceite y sal.

Las cantidades que yo uso son tan fáciles como: una cabeza de brócoli por persona (solo los brotes) y pimienta.

Y como también soy muy vaga, los pasos son:

1. Precalienta el horno a 450ºF/ 235ºC. Reparte los brotes de brócoli en una bandeja de horno cubierta con papel de horno y echa pimienta por encima.
2. Mete en el horno durante 20 minutos aproximadamente, hasta que veas los bordes dorados/ marroncitos, que no negros (a partir de los 15 minutos ve echando un vistazo que quemados pierden la gracia).
3. Sácalos del horno y comételos. A mí solos ya me parecen que están perfectos, pero con un poco de ketchup de acompañamiento también están genial (porque todo con un poco de ketchup está genial).

Espero que estas recetas te sirvan para darle una oportunidad a mi (ya) amigo el brócoli.

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